Inundaciones repentinas: guía para actuar en los primeros minutos
Inundaciones repentinas: guía para actuar en los primeros minutos
Las inundaciones repentinas (también llamadas “crecidas súbitas” o flash floods) son de los desastres más peligrosos porque no dan tiempo: pueden transformar una calle normal en un canal de corriente en cuestión de minutos. A diferencia de una inundación lenta, que suele permitir organizar una evacuación, la repentina aparece con una combinación de factores: lluvias intensas en poco tiempo, desbordes de arroyos o zanjas, bocas de tormenta saturadas, sudestadas, roturas de defensas, o acumulación de agua en cuencas urbanas.
El problema no es solo el agua “alta”. El verdadero riesgo está en la velocidad, la fuerza y la falta de visibilidad: tapas de alcantarilla levantadas, pozos ocultos, cables eléctricos caídos, vidrios, barro, y corrientes que arrastran. Incluso con poca altura, el agua en movimiento puede derribar a una persona, y un auto puede perder control y flotar mucho antes de lo que la mayoría cree. Por eso, saber qué hacer en los primeros minutos es literalmente una diferencia entre salir a tiempo o quedar atrapado.
Esta guía está pensada para actuar rápido, con pasos claros y sin vueltas. Si vivís o circulás por zonas con antecedentes de anegamientos, si tu barrio tiene arroyos entubados, pasos bajo nivel o calles que “se hacen río” en tormentas fuertes, este contenido te sirve hoy mismo.

1) Primeros 3 minutos: detectá el peligro y activá el “modo emergencia”
En una inundación repentina, los primeros minutos se tratan de reconocer la señal y decidir sin dudar. La negación (“ya va a parar”, “siempre pasa y no es nada”) es una de las causas más frecuentes de quedar atrapado.
Señales tempranas de inundación repentina
Lluvia intensa que no afloja y baja la visibilidad.
Calles que empiezan a acumular agua y de golpe aparece corriente.
Bocas de tormenta rebasadas (sale agua hacia arriba).
Sonidos de “rumor fuerte” como arroyo cerca, aunque estés en ciudad.
Mensajes de alerta oficiales o avisos vecinales (“se desbordó”, “el bajo nivel está cerrado”).
Si estás en tu casa:
Tomá el control: reuní a todos en un punto (adultos, niños, mayores, mascotas).
Cargá el celular y ponelo en modo ahorro.
Abrí una app o radio para seguir alertas. En Argentina, podés consultar fuentes oficiales como el Servicio Meteorológico Nacional en su sitio y alertas: alertas meteorológicas del SMN (enlace saliente ya redactado): consultá las alertas meteorológicas del Servicio Meteorológico Nacional para saber si hay riesgo de tormentas severas y evolución minuto a minuto.
Si estás en la calle:
La regla base: si hay corriente, no avances.
Buscá inmediatamente terreno alto: vereda elevada, escalera, edificio, estación de servicio (con cuidado), puente peatonal, o zona con desnivel favorable.
Priorizá salir de pasos bajo nivel y zonas tipo “palangana” (calles que juntan agua).
Decisión clave: si el agua está subiendo rápido, tu objetivo no es “salvar cosas”: es salir del lugar de riesgo.
2) Minutos 3 a 10: cortá riesgos invisibles y prepará la salida
Cuando el agua aparece, el mayor peligro no siempre es ahogarse. Muchas lesiones graves vienen por electricidad, gas, golpes y contaminación.
Cortá la electricidad si es seguro
Si el tablero está seco y accesible, cortá desde el interruptor general.
Si el tablero ya está mojado o hay agua cerca de enchufes, no lo toques. No arriesgues electrocución.
Cerrá el gas
Si podés acceder sin atravesar agua, cerrá la llave de paso.
Si tenés garrafa, asegurala en lugar alto y ventilado.
Agua contaminada: asumí que NO es agua “limpia”
El agua de inundación suele traer bacterias, químicos, residuos cloacales, hidrocarburos, y objetos cortantes. Evitá contacto con heridas y ojos.
Tu mini-kit exprés (1–2 minutos)
Si no tenés mochila lista, agarrá lo mínimo:
Documento, llaves, billetera.
Celular + cargador (ideal: power bank).
Medicación indispensable (insulina, inhalador, etc.).
Linterna.
Botella de agua y algo de comida simple.
Abrigo liviano / piloto.
Correa o transportadora para mascota.
Si ya tenés una mochila de emergencia, perfecto. Si no, terminando este artículo vas a poder armarla.
Comunicación
Mandá un mensaje corto: “Estamos evacuando / estamos en casa, agua sube, ubicación: ____”.
Evitá llamadas largas: en emergencias se saturan redes.
3) Minutos 10 a 30: evacuación segura, rutas y errores fatales
La evacuación ante inundación repentina se decide por dos factores: velocidad de subida y posibilidad de quedar encerrado. Si el agua sigue subiendo y tu salida se puede cortar, evacuá antes.
Cómo evacuar bien
Elegí rutas altas aunque sean más largas.
Evitá cruzar calles con corriente o que “parecen” bajas.
Andá con calzado firme. Nada de ojotas: resbalás y te cortás.
Si hay menores, de la mano. Si hay mayores, apoyalos y evitá apuros.
Regla de oro: NO caminar en agua con corriente
Un nivel que parece bajo puede tener fuerza y arrastrarte. Además, no ves:
tapas de alcantarilla faltantes,
pozos,
cables,
escombros.
Para ampliar pautas de seguridad y prevención, podés leer las recomendaciones de la Cruz Roja sobre inundaciones (enlace saliente ya redactado): revisá las recomendaciones de la Cruz Roja para actuar ante inundaciones y usalas como checklist familiar.
Si no podés evacuar
A veces, evacuar es más peligroso que quedarse (por ejemplo, si ya hay corriente afuera y estás en un piso alto). En ese caso:
Subí a un nivel más alto dentro de la vivienda.
Alejate de ventanas si hay riesgo de impacto de objetos.
Tené lista una señal visible (linterna, tela) por si necesitás rescate.
Errores fatales que se repiten
Quedarse en planta baja “esperando”.
Intentar salvar el auto o pertenencias.
Cruzar bajo nivel “porque da para pasar”.
Tocar tablero eléctrico mojado.
Volver a casa por objetos una vez que ya saliste.
4) Caso crítico: si estás en un auto y el agua sube
Este punto merece atención especial porque muchas muertes y rescates ocurren por conductores que subestiman el riesgo. Un auto puede perder adherencia, flotar y ser arrastrado mucho antes de lo esperado.
Si el agua cubre la mitad de la rueda, ya es peligro
No esperes “a ver si pasa”. Retrocedé y buscá otra ruta.
Qué hacer si el auto se queda
-
Desabrochate el cinturón.
-
Abrí las puertas antes de que la presión del agua lo impida.
-
Si no abre la puerta, bajá la ventanilla. Si falla, usá rompevidrios o golpeá en una esquina del vidrio (no en el centro).
-
Salí y movete hacia terreno alto, sin intentar rescatar objetos.
No intentes “cruzar” corrientes
El agua en movimiento puede empujar el auto hacia bocas de tormenta, zanjas, o hacerlo girar. Y cuando un vehículo comienza a flotar, perdés control total.
Niños en el auto
Sacalos primero.
Nunca los cargues en brazos dentro de corriente: mejor mantenerlos sujetos y avanzar a zona alta apenas salgas del vehículo.

5) Después de los primeros 30 minutos: seguridad, retorno y salud
Si lograste ponerte a salvo, el siguiente riesgo es el “post”: volver demasiado pronto, intoxicaciones, infecciones y accidentes eléctricos.
Cuándo es seguro volver
Volvé solo cuando haya confirmación de autoridades o cuando el nivel baje y sea estable. Incluso así:
Revisá si hay cables caídos o enchufes mojados.
No conectes electricidad hasta que un profesional verifique si hubo ingreso de agua.
Ventilá y usá guantes para limpieza.
Para información oficial sobre prevención, respuesta y recuperación ante desastres, consultá recursos de la UNDRR (ONU) (enlace saliente ya redactado): explorá las guías de reducción del riesgo de desastres de Naciones Unidas (UNDRR) para entender medidas de prevención y resiliencia comunitaria.
Riesgos sanitarios
Cortes y heridas: limpiá y desinfectá, controlá signos de infección.
Si hubo contacto con agua sucia, prestá atención a fiebre, diarrea, vómitos: puede requerir consulta médica.
No consumas alimentos que tocaron agua de inundación.
Herví o potabilizá el agua si hay dudas sobre la red.
Limpieza inteligente
Separá lo recuperable de lo contaminado.
Descartá colchones y objetos porosos si estuvieron sumergidos mucho tiempo (retienen bacterias y moho).
Secá rápido para evitar hongos: ventilación cruzada, deshumidificador si tenés.
Plan rápido “72 horas”: lo que deberías preparar hoy (sin gastar de más)
Una guía de primeros minutos funciona mejor si ya hiciste un poco de tarea. Acá va un plan simple para estar listo sin obsesionarte:
Mochila de emergencia (para inundaciones)
Documentos (fotocopia), lista de contactos, algo de efectivo.
Linterna + pilas, radio pequeña.
Power bank.
Botella de agua y alimentos no perecederos.
Botiquín (curitas, gasas, antiséptico).
Medicación personal (mínimo 48–72 h).
Abrigo impermeable, manta liviana.
Guantes resistentes, barbijos.
Silbato (sirve para rescate).
Para mascotas: alimento, correa, bolsitas, cartilla de vacunas (si aplica).
Casa preparada
Identificá el punto más alto y una ruta de salida.
Guardá objetos valiosos en estantes altos.
Verificá desagües y canaletas.
Tené a mano dónde cortar luz y gas.
Anotá números útiles y pegá un mini-plan en la heladera.
Familia preparada
Acordá un “punto de encuentro” si se separan.
Definí quién lleva a niños/mascotas.
Ensayá una salida rápida (2 minutos).
Checklist final para los primeros minutos
Reconozco la señal: lluvia intensa + agua sube rápido + corriente.
Me muevo a terreno alto (casa: piso alto / calle: zona elevada).
Corto luz y gas solo si es seguro.
Agarro lo esencial (celular, docs, medicación, linterna).
No cruzo corriente y evito pasos bajo nivel.
Si estoy en auto y sube el agua: salgo ya.
Aviso ubicación con un mensaje corto.
No vuelvo hasta que sea seguro.
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