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marihuana-medicinal-jamaica-medicina - 2018-04-11 - Forbes2

Asesinan a la Dra. Sonya Forbes, defensora de la marihuana medicinal

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La Dra. Sonya Forbes fue una oftalmóloga jamaicana reconocida por su talento profesional, su carisma público y su postura abierta a favor de la marihuana medicinal. En septiembre de 2017 apareció muerta en su casa, con una herida de arma blanca en el abdomen, en un caso que todavía genera preguntas, interpretaciones y teorías encontradas.jamaicaobserver.com+1

Su historia mezcla ciencia, activismo, presión social y el eterno debate sobre el poder de la industria farmacéutica. Recordar su vida y su muerte permite reflexionar sobre cómo tratamos a quienes se atreven a cuestionar el modelo dominante de salud, sin caer en conclusiones apresuradas para las que no existen pruebas públicas.

Quién era la Dra. Sonya Forbes

La Dra. Sonya Kay Forbes era una médica oftalmóloga del Kingston Public Hospital (KPH) y, además, una figura conocida en Jamaica por haber sido coronada Miss Jamaica World (Middlesex) en 1999.jamaica-gleaner.com+1

Colegas y pacientes la describían como una profesional cercana, comprometida con la salud ocular de la población y con una sensibilidad especial hacia los grupos vulnerables. En el hospital era vista como una doctora joven, brillante, con un futuro prometedor y una vocación marcada por el servicio público.

A lo largo de su carrera, Forbes combinó su trabajo clínico con actividades educativas, charlas y participación en foros de salud. Su imagen pública —médica respetada y ex reina de belleza— la convertía en una comunicadora eficaz para temas de salud y bienestar, incluyendo el polémico campo de la cannabis terapéutica.

La doctora formaba parte de una generación de profesionales jamaicanos interesados en revisar las políticas sobre la marihuana, en un país donde la planta tiene una fuerte presencia cultural pero arrastra décadas de prohibición y estigma. Su voz se sumó al debate sobre los usos médicos regulados de los cannabinoides, sobre todo en patologías como el dolor crónico, la epilepsia y ciertos trastornos neurológicos, donde algunos estudios señalan beneficios potenciales.Organización Mundial de la Salud+1

La defensa de la marihuana medicinal y el choque con el modelo dominante

En sus intervenciones públicas, la Dra. Forbes enfatizaba la necesidad de investigar de forma seria y regulada la marihuana medicinal, distinguiendo entre el consumo recreativo y el uso clínico. Defendía la posibilidad de desarrollar tratamientos derivados del cannabis bajo criterios de seguridad, dosificación controlada y supervisión médica.

Este tipo de postura cuestiona, de manera indirecta, el modelo de medicina centrada casi exclusivamente en los fármacos de gran industria, a menudo conocidos en el discurso crítico como Big Pharma. Ella se sumaba así a un movimiento global de médicos, investigadores y pacientes que reclaman:

  • Más investigación independiente sobre cannabinoides.

  • Regulaciones que permitan ensayos clínicos transparentes.

  • Un acceso controlado para pacientes que no encuentran alivio en terapias convencionales.Cleveland Clinic+1

  • Sin embargo, la misma evidencia científica muestra que el cannabis no es una solución mágica: puede provocar efectos adversos, interacción con otros fármacos y riesgos para la salud mental y cardiovascular en ciertos grupos.CDC+1 Forbes insistía en la importancia de diferenciar entre uso responsable y abuso, y de construir políticas públicas equilibradas que no sean dictadas únicamente por intereses comerciales, ya provengan de corporaciones farmacéuticas o de la propia industria del cannabis.

    En ese contexto, su discurso crítico hacia el poder de las grandes farmacéuticas se interpretó en medios alternativos como un desafío directo a un sector multimillonario, lo que alimentaría luego múltiples teorías sobre las circunstancias de su muerte.High Times

    El asesinato en 2017: hechos confirmados y preguntas abiertas

    El 13 de septiembre de 2017, familiares encontraron el cuerpo de la Dra. Sonya Forbes en su hogar, en St. Andrew, Jamaica. Presentaba una herida de arma blanca en el abdomen y fue declarada muerta en el hospital. La policía abrió una investigación para determinar si se trató de un homicidio o de un acto autoinfligido, sin que hasta hoy exista una versión oficial definitiva que haya sido ampliamente difundida.jamaicaobserver.com+2radiojamaicanewsonline.com+2

    Medios locales como Jamaica Gleaner y Jamaica Observer informaron el hecho resaltando el impacto emocional en el personal del KPH y en la comunidad médica. Colegas declararon estar “devastados” por la noticia y destacaron su brillante trayectoria profesional, pero las notas se mantuvieron prudentes respecto a los motivos o posibles responsables, dejando claro que la investigación policial seguía en curso.jamaica-gleaner.com+1

    Paralelamente, portales internacionales vinculados al activismo por la cannabis y a narrativas críticas del sistema, como High Times, publicaron artículos que titularon el caso como el de una “doctora pro-cannabis que luchaba contra Big Pharma y fue apuñalada en su casa”, subrayando su defensa de la marihuana medicinal y sugiriendo la posibilidad de un asesinato vinculado a sus posturas.High Times+1

    Es importante remarcar que, públicamente, no se han presentado pruebas concluyentes que vinculen directamente a empresas farmacéuticas o a intereses corporativos con su muerte. La narrativa sobre un complot de Big Pharma surge principalmente de medios alternativos y blogs, y no de los comunicados oficiales ni de medios de referencia jamaicanos. Eso no invalida las sospechas de algunos sectores, pero obliga a distinguir claramente entre hechos documentados y especulación.

    Teorías, desinformación y el límite entre denuncia y conspiración

    El caso de la Dra. Sonya Forbes se convirtió en un ejemplo de cómo, en la era digital, una muerte trágica puede transformarse rápidamente en combustible para teorías conspirativas. Algunas historias virales afirman que fue “silenciada” por denunciar los daños de determinados medicamentos o por impulsar la cannabis medicinal en Jamaica.

    Sin embargo, desde una perspectiva rigurosa, es necesario:

  • Reconocer que sí existía un contexto real de conflicto entre la expansión de la marihuana medicinal y los intereses de algunos segmentos del mercado farmacéutico.

  • Aceptar que, al mismo tiempo, las causas concretas de su muerte siguen sin aclararse públicamente, y no se ha demostrado la intervención directa de esos intereses.High Times+1

  • Confundir estas dos capas —estructura de poder y caso individual— lleva a conclusiones que pueden ser difamatorias o inexactas. Plantear preguntas es legítimo; afirmar culpables sin evidencias verificables no lo es.

    También hay que considerar otro factor: los medios que popularizaron la idea de que su asesinato estaba directamente ligado a Big Pharma suelen publicar otras historias de supuestos “testigos” o “médicos” muertos en circunstancias sospechosas, muchas veces sin contrastar datos ni ofrecer documentación sólida.The People’s Voice

    Para honrar la memoria de la doctora y mantener un periodismo responsable, es fundamental informar con claridad qué se sabe, qué no se sabe y qué forma parte solo de la esfera de hipótesis. El dolor de la familia y de la comunidad médica merece respeto, evitando que su caso se use únicamente como pieza de una narrativa sensacionalista.

    Legado, marihuana medicinal y debate sobre el modelo de salud

    A pesar de las sombras que rodean su muerte, la figura de la Dra. Sonya Forbes sigue presente en el debate sobre la marihuana medicinal y el rol de la industria farmacéutica en la definición de políticas sanitarias. Su historia pone sobre la mesa varias cuestiones clave:

    El derecho de los pacientes a explorar terapias alternativas

    Cuando los tratamientos estándar no funcionan o producen efectos secundarios severos. Estudios y organismos como la Cleveland Clinic señalan que ciertas preparaciones de cannabis pueden ayudar al manejo del dolor crónico, espasticidad y náuseas, aunque aún falten ensayos robustos para muchas indicaciones.Cleveland Clinic+1

    La necesidad de equilibrar beneficios y riesgos.

    Organismos de salud pública advierten sobre los efectos negativos del consumo de cannabis, especialmente en jóvenes o en personas con vulnerabilidad psiquiátrica, lo que obliga a una regulación estricta y a campañas de información claras.CDC+1

    La discusión sobre Big Pharma

    La crítica a las grandes farmacéuticas no es nueva: se cuestionan conflictos de interés, precios abusivos, estrategias de marketing agresivas y la influencia en la investigación. Pero es distinto sostener un análisis estructural informado que atribuir sin pruebas concretas un crimen a empresas específicas.

    La protección de voces críticas y disidentes.

    En muchos países, profesionales que apoyan terapias alternativas o que denuncian abusos de la industria sienten que trabajan a contracorriente. Garantizar su seguridad, su libertad académica y su derecho a investigar es fundamental para una medicina verdaderamente plural.

    La importancia de la transparencia institucional.

    Casos como el de Forbes demuestran que, cuando las investigaciones se prolongan sin resultados públicos claros, se genera un vacío que la sociedad llena con rumores y teorías. Informar con datos, incluso cuando no hay culpables identificados, ayuda a frenar la desinformación.

    En ese sentido, el legado de la doctora puede leerse como una invitación a construir puentes entre la medicina basada en evidencia y las demandas sociales de nuevos enfoques terapéuticos, en lugar de reducir el debate a un choque simplista entre “Big Pharma” y “marihuana milagrosa”.