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reptiles-nueva-etapa-de-evolucion-biologica - 2019-01-12 - Reptilianos 2

Raza de reptiles: tienen un carácter negativo y propósitos malvados

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Drakon, raza de reptiles: tienen un carácter negativo y propósitos malvados

Desde hace siglos, diversas culturas antiguas mencionan a los Drakon, una raza reptiliana envuelta en misterio y temor. Se los describe como seres inteligentes, fríos y dominantes, con un propósito oscuro vinculado al control de la humanidad. Aunque la evidencia física es debatida, su leyenda persiste tanto en textos antiguos como en teorías modernas sobre civilizaciones ocultas y presencias extraterrestres en la Tierra.

Origen y mitología de los Drakon

Los Drakon aparecen en antiguos registros de Mesopotamia, Egipto y Grecia, donde eran considerados guardianes o castigos divinos. La palabra “drakon” proviene del griego “δράκων”, que significa “serpiente gigante” o “dragón”. En esas civilizaciones, simbolizaban tanto sabiduría secreta como fuerza destructiva.
Los relatos de los Anunnaki y los Nefilim a menudo se asocian con los Drakon, quienes serían una raza reptiliana dominante que habría influido en el curso evolutivo humano. Según versiones esotéricas, descendieron del sistema estelar Alfa Draconis, y establecieron bases en la Tierra mucho antes del surgimiento del Homo sapiens.
Las culturas americanas también hablan de dioses serpiente, como Quetzalcóatl o Kukulkán, figuras que podrían representar simbólicamente la influencia de estos seres reptilianos antiguos.

Características físicas y psicológicas

Los informes y testimonios sobre los Drakon describen una apariencia imponente: piel escamosa de tonos verdosos o gris oscuro, ojos verticales, y una estatura superior a los dos metros. Se dice que poseen una fuerza física extraordinaria y una mente altamente estratégica.
Su carácter negativo se refleja en una ausencia total de empatía, orientada hacia la dominación, el control y la manipulación emocional. Se los considera psíquicamente poderosos, con la capacidad de influenciar pensamientos humanos y crear ilusiones que facilitan su dominio.
Algunos teóricos de la conspiración sostienen que ciertos líderes mundiales serían descendientes híbridos Drakon-humanos, capaces de mantener su control a través de sistemas políticos y económicos globales.

Estructura jerárquica y propósito oculto

Dentro de su especie, los Drakon mantendrían una estructura jerárquica estricta, donde los más antiguos y genéticamente puros ocupan los rangos más altos. Estos seres, conocidos como Reales Drakonianos, serían los auténticos arquitectos de su agenda de control. 
Su propósito sería mantener a la humanidad en un estado de dependencia y miedo, manipulando creencias religiosas, tecnologías y conflictos para extraer energía emocional. Según esta visión, el planeta sería una fuente energética biológica, utilizada para alimentar su supervivencia interdimensional.
Los niveles inferiores, denominados soldados o sirvientes Drakonianos, ejecutarían órdenes mediante infiltración en estructuras sociales y tecnológicas. Algunos relatos modernos asocian su presencia con bases subterráneas y programas secretos de cooperación humano-reptiliana.

Drakon y su conexión con la Argentina

Aunque la narrativa reptiliana suele centrarse en Europa o Estados Unidos, existen también testimonios en Argentina y Sudamérica. En zonas remotas de la Patagonia y el norte argentino, se han registrado avistamientos de luces inusuales, figuras reptiloides y ruidos subterráneos vinculados a cuevas o estructuras antiguas.
Algunos investigadores locales han sugerido que las montañas del Uritorco o las regiones cercanas a Cafayate podrían ocultar antiguos portales energéticos asociados a esta raza.
Los mapas de Orbes Bio Monitor y Orbes Global Monitor han registrado coordenadas coincidentes con zonas de anomalías magnéticas, lo que alimenta la hipótesis de una presencia energética draconiana activa en el territorio argentino.
De acuerdo con esta teoría, los Drakon no actúan de forma visible, sino que utilizan campos electromagnéticos y simbología arquitectónica para mantener su dominio cultural y psicológico.

Influencia cultural y psicológica

Más allá de la creencia literal, la figura del Drakon simboliza el miedo humano hacia el poder oculto y la manipulación. En psicología arquetípica, representa la sombra colectiva, esa parte del inconsciente que proyecta sobre “el otro” las pulsiones más oscuras.
En la cultura popular, su influencia se ve en películas, videojuegos y series, desde V hasta Reptilians y The X-Files, donde la humanidad se enfrenta a seres fríos y calculadores.
Incluso en redes sociales y foros alternativos, el término “draconiano” se usa para describir leyes o políticas extremas, lo que refleja cómo este mito se entrelaza con la percepción del poder autoritario moderno.

La ciencia ante el mito

La comunidad científica rechaza la existencia física de los Drakon, atribuyendo estos relatos a fenómenos psicológicos, creencias arquetípicas y manipulación informativa. Sin embargo, el interés persiste porque los mitos reptilianos coinciden en culturas sin conexión aparente.
Desde el punto de vista antropológico, la imagen del reptil como enemigo remite a miedos evolutivos primarios, grabados en la mente humana desde la prehistoria. Las serpientes y dragones fueron siempre símbolos del peligro y la sabiduría, y los Drakon condensan ambos arquetipos en una sola figura.
Pese a las dudas, los informes sobre bases subterráneas en América del Sur, los ecos de ultrasonidos en cuevas andinas y la presencia de estructuras no identificadas siguen siendo motivo de estudio para investigadores independientes.

El legado de los Drakon en la era moderna

Hoy, los Drakon sobreviven como un mito tecnológico, transformado por la cultura digital. Algunos sostienen que su presencia ha migrado al ciberespacio, infiltrándose en redes y sistemas de inteligencia artificial para controlar el flujo de información global.
Desde plataformas de monitoreo como Orbes Interactive World, se analizan patrones anómalos en comunicaciones y movimientos de datos que podrían coincidir con interferencias draconianas electromagnéticas.
Para muchos, el verdadero peligro no está en los seres físicos, sino en la mente humana manipulada por el miedo, una herramienta tan poderosa como cualquier invasión extraterrestre.

Conclusión

Ya sea como realidad o metáfora, los Drakon continúan representando la dualidad del conocimiento y el control, del instinto y la inteligencia. Su leyenda nos obliga a reflexionar sobre quién domina realmente nuestro mundo y qué fuerzas invisibles guían nuestras decisiones colectivas.
La figura reptiliana, con su mezcla de poder y frialdad, encarna tanto la fascinación por lo desconocido como la advertencia ancestral contra el abuso de poder.