Dos compuestos en el café pueden unirse para combatir la demencia con Parkinson
La relación entre café, enfermedad de Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy ha generado gran interés en la comunidad científica. Diversos estudios epidemiológicos sugerían desde hace años que beber café con regularidad se asociaba con un menor riesgo de Parkinson, pero no estaba claro por qué.
En 2019, un equipo de científicos de la Universidad Rutgers en Estados Unidos dio un paso más al identificar que dos compuestos en el café pueden unirse para ofrecer un efecto neuroprotector potencial. Uno es la conocida cafeína y el otro es un compuesto menos famoso, presente en el recubrimiento ceroso del grano de café, que podría potenciar los efectos protectores de la bebida.
Ir a la guía central
Aunque se trata de una investigación en fase experimental y no es una cura, abre un camino prometedor hacia nuevas terapias para la enfermedad de Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy, dos trastornos neurodegenerativos graves, progresivos y actualmente incurables.
⚠️ Recibí alertas antes que el resto
Eventos como este pueden repetirse. Enterate antes que se vuelvan noticia.

¿Qué descubrió exactamente el estudio de Rutgers?
El trabajo fue realizado por el equipo dirigido por M. Maral Mouradian, del Instituto de Terapias Neurológicas de la Escuela de Medicina Rutgers Robert Wood Johnson. El estudio, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), analizó cómo interactúan la cafeína y otro compuesto del café conocido como EHT (eicosanoil-5-hidroxitriptamida).
Este compuesto EHT se encuentra en la capa cerosa que recubre el grano de café verde y forma parte de sus sustancias bioactivas menos estudiadas. Cuando los investigadores combinaron cafeína + EHT en modelos experimentales, observaron que:
-
Se reducía la acumulación anormal de proteínas relacionada con la enfermedad de Parkinson.
-
Se protegían ciertas regiones del cerebro sensibles a la degeneración neuronal.
-
Se mejoraba la función de mecanismos celulares de limpieza, que eliminan proteínas tóxicas.
En resumen, el estudio sugiere que la sinergia entre ambos compuestos podría ayudar a retrasar los procesos de degeneración cerebral implicados en Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy. Sin embargo, los autores insisten en que se trata de evidencia preliminar que requiere más investigaciones en humanos.

Cafeína y EHT: así actúa el dúo neuroprotector del café
La cafeína es uno de los estimulantes naturales más estudiados. Actúa bloqueando receptores de adenosina en el cerebro, lo que aumenta el estado de alerta y puede tener efectos beneficiosos en el rendimiento cognitivo. Pero su potencial va más allá de mantenernos despiertos: varios estudios han encontrado una relación entre consumo moderado de café y menor riesgo de Parkinson a largo plazo.
Por su parte, EHT es un compuesto de tipo amida de serotonina, presente en el recubrimiento ceroso del grano. Este compuesto parece intervenir en la regulación de enzimas y proteínas que participan en los mecanismos de desintoxicación celular.
Cuando se combinan:
-
La cafeína podría potenciar la acción de EHT sobre ciertas vías bioquímicas.
-
EHT contribuiría a mantener en equilibrio proteínas clave que evitan la acumulación de agregados tóxicos.
-
Juntos, podrían proteger las neuronas dopaminérgicas, que son las más afectadas en la enfermedad de Parkinson.
Esta interacción es lo que hace que los científicos consideren al café como una fuente compleja de compuestos neuroactivos, más allá del simple aporte de cafeína. Para quienes desean profundizar, recursos como una guía científica sobre el café y el cerebro pueden ayudar a comprender mejor estos mecanismos en un lenguaje accesible.

Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy: por qué este hallazgo importa
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta principalmente al movimiento, provocando temblor, rigidez, lentitud y problemas de equilibrio. La demencia con cuerpos de Lewy comparte algunos rasgos con Parkinson pero se caracteriza además por deterioro cognitivo, alucinaciones visuales y fluctuaciones marcadas de la atención.
Ambas enfermedades tienen en común:
-
La presencia de cuerpos de Lewy, que son acumulaciones anormales de la proteína alfa-sinucleína en las neuronas.
-
Una degeneración progresiva que, con el tiempo, afecta la autonomía y la calidad de vida del paciente.
-
Tratamientos actuales que alivian síntomas, pero no detienen la progresión de la enfermedad.
Por eso, cada hallazgo que apunte a proteger el cerebro antes de que la enfermedad avance es clave. El estudio de Rutgers sugiere que compuestos cotidianos, como los del café, podrían inspirar fármacos de nueva generación. Portales de divulgación neurológica que explican la relación entre estilos de vida y riesgo de demencia son aliados prácticos para entender por qué estos estudios van ganando peso en la medicina preventiva.

¿Beber más café puede prevenir el Parkinson? Matices importantes
Es tentador pensar que, tras este tipo de noticias, la solución sería tomar más café cada día. Sin embargo, los propios investigadores señalan varios matices:
-
El estudio se realizó en modelos de laboratorio y animales, no en grandes ensayos clínicos con miles de personas.
-
No se determinó la dosis exacta de cafeína y EHT que podría ser beneficiosa ni la forma ideal de administrarla.
-
Hay personas para las que un alto consumo de café puede ser perjudicial (por ejemplo, quienes sufren arritmias, hipertensión mal controlada o trastornos del sueño).
En otras palabras: no se puede recomendar el café como tratamiento médico. Lo que sí sugiere la ciencia es que, en personas sanas, un consumo moderado de café podría integrarse dentro de un estilo de vida cerebro-saludable, que incluya alimentación equilibrada, ejercicio y control de factores de riesgo vascular.
Para conocer recomendaciones personalizadas, siempre es mejor consultar con un neurólogo o un médico de cabecera, y apoyarse en fuentes fiables como instituciones especializadas en salud cerebral y enfermedad de Parkinson disponibles en la web.
Futuro de las terapias: del café a los medicamentos neuroprotectores
El valor principal del hallazgo de Rutgers no está en la bebida en sí, sino en la identificación de una combinación de moléculas con potencial terapéutico. A partir de aquí, se abren varias líneas de investigación:
-
Desarrollar fármacos que imiten o concentren la acción de cafeína + EHT sin necesidad de consumir grandes cantidades de café.
-
Estudiar cómo influyen estos compuestos en distintas fases de la enfermedad: prevención, retraso de la progresión o protección de pacientes ya diagnosticados.
-
Analizar si otros alimentos con compuestos bioactivos podrían ofrecer efectos sinérgicos similares.
En el mejor de los escenarios, estos avances podrían conducir a tratamientos combinados que actúen sobre diversas vías de degeneración neuronal, logrando retrasar el deterioro o, incluso, evitar que algunas personas de alto riesgo desarrollen la enfermedad.
Mientras tanto, la investigación refuerza un mensaje clave: lo que comemos y bebemos tiene impacto en el cerebro, y la nutrición es una pieza más dentro del rompecabezas de la prevención de enfermedades neurodegenerativas. Blogs especializados en nutrición y neurología ya están incorporando este tipo de hallazgos para educar sobre la relación entre dieta y salud cerebral.
Conclusiones: café, ciencia y esperanza frente a la demencia con Parkinson
El estudio de Rutgers, publicado en 2019, aporta una pieza interesante al mapa de la neuroprotección:
-
Identifica dos compuestos del café, la cafeína y el EHT, que al combinarse parecen ofrecer una protección extra contra la degeneración cerebral en modelos experimentales.
-
Apunta a aplicaciones potenciales para la enfermedad de Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy, dos trastornos graves que hoy no tienen cura.
-
Refuerza la idea de que los hábitos cotidianos, como el consumo moderado de café dentro de una vida saludable, pueden tener un impacto real en el riesgo de enfermedades neurológicas.
Sin embargo, también deja claro que no estamos ante una solución milagrosa. Falta avanzar en ensayos clínicos, dosis, seguridad y eficacia a largo plazo. El café, por sí solo, no sustituye a los tratamientos médicos ni a los controles neurológicos regulares.
Para las personas preocupadas por su salud cerebral, el mensaje final es de cautela optimista: cuidar la alimentación, mantenerse activo, dormir bien, controlar el estrés y seguir de cerca las novedades científicas es hoy la mejor estrategia mientras la investigación sigue traduciendo moléculas del café y de otros alimentos en posibles terapias del mañana.
- Investigación y verificación de información crítica.
- Infraestructura técnica (hosting, seguridad y velocidad).
- Herramientas de monitoreo y cobertura de eventos extremos.
- Producción de guías prácticas para preparación ciudadana.
Orbes Argentina es un medio independiente especializado en emergencias, clima extremo y ciencia aplicada, con cobertura global y enfoque en riesgos del siglo XXI.




























