cigarras-enjambres-de-insectos-por-millones - 2020-05-26 - Cigarra 1

Millones de cigarras están a punto de invadir partes de los EE. UU.

Orbes Argentina. Cobertura y análisis sobre emergencias, clima extremo y ciencia aplicada para entender riesgos globales y anticipar escenarios.
👁️ Vistas: 326

En 2020, cuando el mundo ya parecía vivir un “modo apocalipsis”, se sumó un fenómeno natural que suena a invasión: millones de cigarras emergiendo casi al mismo tiempo en partes de Estados Unidos. Pero no se trata de langostas ni de una plaga agrícola clásica. Es algo mucho más raro (y fascinante): el regreso sincronizado de cigarras periódicas del género Magicicada, que pasan 17 años bajo tierra y luego aparecen en masa para reproducirse y desaparecer otra vez.

Para muchas personas, estas emergencias son verdaderos “eventos generacionales”: se recuerdan como un hito, un marcador del tiempo, un antes y un después. Y aunque el ruido puede ser ensordecedor y la cantidad impresione, el fenómeno es parte del pulso ecológico de los bosques del este de Norteamérica.

Guía recomendada. Leé también la guía central de Orbes Argentina sobre clima extremo, escenarios de riesgo y preparación.
Ir a la guía central

⚠️ Recibí alertas antes que el resto

Eventos como este pueden repetirse. Enterate antes que se vuelvan noticia.

¿Qué son las cigarras periódicas (Magicicada) y por qué aparecen “de golpe”?

Las cigarras periódicas son un grupo de especies (en EE. UU., principalmente del género Magicicada) conocidas por su estrategia extrema: vivir casi toda su vida como ninfas bajo el suelo, alimentándose de fluidos de raíces, y emerger de forma sincronizada en un año específico. Esa sincronía es la clave: no salen “algunas” cada temporada, sino casi todas a la vez en un área determinada.

Se las llama “periódicas” porque sus ciclos son largos y regulares: 13 o 17 años, según la especie y la camada (brood). Cuando llega el año correcto, las ninfas construyen túneles y esperan condiciones favorables para salir, mudar su exoesqueleto y transformarse en adultas aladas. El espectáculo dura poco: la etapa adulta suele extenderse apenas cuatro a seis semanas, tiempo suficiente para cantar, aparearse, poner huevos y morir.

Un detalle importante: en muchos lugares la gente las llama “langostas”, pero eso es un error común. Las cigarras no son saltamontes: pertenecen a otro grupo de insectos y su comportamiento es distinto.

Dónde “invaden”: camadas, mapas y zonas típicas en EE. UU.

Cuando se habla de “millones”, el secreto está en las camadas o broods: poblaciones sincronizadas que emergen en regiones específicas. En 2020, una de las protagonistas fue la camada Brood IX (ciclo de 17 años), concentrada sobre todo en partes de Virginia, West Virginia y North Carolina.

La lógica de las camadas también explica por qué un estado puede estar “tapado” de cigarras y otro, a pocos cientos de kilómetros, ver muy pocas. No es que “llegan volando” de golpe a todo el país: emergen desde el suelo donde nacieron hace casi dos décadas, y por eso la distribución es irregular, casi como manchas en un mapa.

Si querés ampliar con información de referencia, podés consultar el mapa de la camada Brood IX en esta página descriptiva (en inglés) de Cicada Mania.

El ciclo de 17 años: qué pasa bajo tierra (y por qué sobrevivieron así)

Lo más asombroso de Magicicada es que pasa alrededor del 99% de su vida bajo tierra. Allí, las ninfas se alimentan lentamente de raíces y atraviesan varias etapas de desarrollo (instares) durante años. Cuando el “reloj biológico” y las condiciones ambientales se alinean, la salida ocurre en masa.

Esa sincronización no es caprichosa: es una estrategia de supervivencia llamada saturación de depredadores. Si emergen millones al mismo tiempo, aves, reptiles y mamíferos comen cantidades enormes… pero no pueden comérselas a todas, así que suficientes individuos logran reproducirse y asegurar la próxima generación.

En pocas semanas, las hembras depositan huevos en ramas jóvenes; luego, las nuevas ninfas caen al suelo y se entierran para reiniciar el ciclo. Si querés un repaso claro del proceso, la guía del Smithsonian sobre cigarras periódicas es un excelente recurso: Periodical Cicadas (Smithsonian).

El “ruido apocalíptico”: por qué cantan tanto y qué tan fuerte puede ser

Lo que más impacta en un brote masivo no es solo la cantidad, sino el sonido. Los machos se agrupan en “centros de coro” y emiten cantos para atraer hembras. En emergencias grandes, ese coro se vuelve un fondo constante, como una sirena natural que sube y baja según la hora y la temperatura.

En algunos casos, los cantos pueden rondar niveles muy altos, cercanos a 100 decibeles, comparables al ruido de una motocicleta o una herramienta eléctrica a corta distancia. Por eso, cuando alguien dice “parece el fin del mundo”, muchas veces se refiere a esa combinación de zumbido, movimiento y exoesqueletos por todas partes.

La buena noticia: no es un sonido peligroso en la mayoría de los contextos cotidianos, pero sí puede ser molesto. Si vivís en una zona de emergencia, cerrar ventanas en horas pico y usar tapones en exteriores largos puede ayudar. Y, sobre todo, recordar que el fenómeno es breve: se va tan rápido como llega.

¿Son peligrosas? Mitos comunes, beneficios ecológicos y qué hacer en casa

A pesar de la estética “invasiva”, las cigarras periódicas son inofensivas para las personas: no pican, no muerden de manera relevante, y no buscan alimentos humanos. El problema real suele ser otro: el estrés en árboles jóvenes. Al poner huevos, las hembras realizan cortes en ramas delgadas; en plantas pequeñas, eso puede causar “flagging” (ramitas que se secan).

Si tenés un jardín en zona de emergencia, la medida más práctica es proteger árboles nuevos con mallas finas durante el período de puesta. En cambio, los árboles grandes suelen tolerarlo bien. Además, ecológicamente son una bomba de nutrientes: cuando mueren, sus cuerpos se descomponen y fertilizan el suelo, y su emergencia alimenta a muchos animales, reforzando cadenas tróficas locales.

Para una explicación amplia y bien ordenada del ciclo de vida de las cigarras periódicas, también podés consultar este recurso general: Periodical cicadas (Wikipedia).

Un evento generacional: por qué fascina tanto y cómo “mirarlo” con ojos científicos

Más allá del ruido y las fotos virales, las emergencias de Magicicada son un recordatorio potente: existen ritmos naturales que no se ajustan a nuestro calendario humano. No es casual que muchos especialistas las describan como eventos generacionales: si naciste después de la última emergencia en tu zona, quizá estés viendo tu primera gran aparición.

También es un fenómeno ideal para el asombro científico: observar exoesqueletos en troncos, ver la muda (cuando salen blandas y se endurecen), identificar cantos, registrar fechas y temperaturas. Incluso la distribución de camadas se estudia y se actualiza con datos ciudadanos en distintos proyectos de mapeo.

Si tu enfoque es Orbes (ciencia simple y útil), esta historia tiene un ángulo perfecto: no es “plaga”, es biología evolutiva en vivo. Y aunque en 2020 sonó a “una cosa más” en un año extraño, lo cierto es que estas cigarras llevan siglos cumpliendo su reloj: emergen, cantan, dejan descendencia… y vuelven al subsuelo, esperando el próximo ciclo.

Sostené el periodismo estratégico e independiente
Orbes Argentina investiga y publica sobre emergencias, clima extremo, ciencia aplicada y escenarios 2026. Si este contenido te ayuda a anticiparte y decidir mejor, podés contribuir para sostenerlo.
¿En qué se usa tu contribución?
  • Investigación y verificación de información crítica.
  • Infraestructura técnica (hosting, seguridad y velocidad).
  • Herramientas de monitoreo y cobertura de eventos extremos.
  • Producción de guías prácticas para preparación ciudadana.
Transparencia
Orbes se sostiene con publicidad y productos digitales. Tu contribución es voluntaria y permite fortalecer la independencia editorial y mejorar la calidad del contenido.

Orbes Argentina es un medio independiente especializado en emergencias, clima extremo y ciencia aplicada, con cobertura global y enfoque en riesgos del siglo XXI.